"Los talibanes mataron a mi hija y violaron a mi esposa": el desgarrador testimonio de la familia canadiense que pasó cinco años secuestrada en Afganistán

"Los talibanes mataron a mi hija y violaron a mi esposa": el desgarrador testimonio de la familia canadiense que pasó cinco años secuestrada en Afganistán

BBC.- Durante cinco años, el ciudadano canadiense Joshua Boyle y su esposa, de origen estadounidense, Caitlan Coleman, estuvieron secuestrados en Afganistán por los talibanes.

Y a mediados de esta semana fueron rescatados con vida y liberados en la frontera con Pakistán, junto a tres hijos que tuvieron en cautiverio.

Las primeras palabras que se escucharon fueron de la boca de Boyle y describieron la "maldad y la estupidez" del grupo rebelde. Pero el canadiense hizo además una denuncia concreta.

"Ellos mataron a una de mis hijas, nacida durante el cautiverio, y violaron a mi esposa", le dijo Boyle a los medios que aguardaban por la pareja en el aeropuerto internacional de Toronto.

"Lo hicieron después de que me negara a leer un mensaje de apoyo a la red Haqqani (un grupo afín a los talibanes)", agregó.

Familia canadiense
Image captionJoshua Boyle y su esposa, Caitlan Coleman junto a sus tres hijos cuando fueron liberados.

La pareja fue secuestrada en Afganistán en 2012, mientras viajaban por el país. Ella estaba embarazada en el momento de la retención, que ocurrió en la provincia de Wardak hacia el 8 de octubre de ese año, de acuerdo a los informes de las autoridades afganas.

Inconsciente

El padre de Coleman, en declaraciones a la prensa, señaló que la decisión de viajar a un país considerado muy peligroso había sido "inconsciente".

Los padres de ambos fueron interrogados previamente sobre las razones por las que sus hijos estaban en Afganistán en 2012.

"Lo único que puedo decir es que llevar a tu esposa embarazada a un lugar tan peligroso fue algo totalmente inconsciente", le dijo Jim Coleman a la cadena de noticias ABC.

Sin embargo, Boyle explicó a su llegada al aeropuerto de Toronto que la pareja estaba tratando de llevar algo de ayuda humanitaria a la provincia de Wardak, controlada por los talibanes.

"Ni el gobierno, ni voluntarios, ni una ONG pudo llegar a esta zona cuando fuimos secuestrados", relató.

PadresDerechos de autor de la imagenABC
Image captionLos padres de Caitlan Coleman indicaron que no entendían como la pareja se había ido a un lugar tan peligroso estando ella en embarazo.

Su esposa estaba en embarazo al momento del rapto. Ahora, en su liberación, se supo que había tenido tres niños durante el cautiverio.

En el comunicado que leyó a los medios, Boyle indicó que un cuarto hijo, una niña, había sido asesinada por sus captores y fue cuando reveló que su esposa había sido violada.

"La estupidez y la maldad de los talibanes en secuestrar a unos peregrinos fue solo eclipsada por la estupidez y la maldad de autorizar el asesinato de mi pequeña hija", leyó.

"Que fue seguido por la estupidez y la maldad de la violación de mi esposa, que no se trató de una acción aislada de un guardia sino que fue avalada por uno de sus comandantes".

El rescate

La familia de cinco integrantes finalmente fue rescatada por el ejército paquistaní después de una operación conjunta del ejército de EE.UU. cerca de la frontera con Afganistán.

BoyleDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionBoyle señaló que su principal objetivo era crear un lugar que sus hijos pudieran llamar hogar.

Los reportes iniciales señalaron que Boyle había rechazado abordar un vuelo militar estadounidense para salir de Pakistán.

De acuerdo a medios estadounidenses, él había estado casado antes con una mujer que es la hermana de un exrecluso de la prisión de Guantánamo, en Cuba.

La cadena de noticias CNN señaló que Boyle, por este hecho, tendría temor de ser perseguido por las autoridades judiciales de EE.UU.

Sin embargo, Boyle señaló que no había pasado nada malo en el viaje de regreso.

Y agregó que su familia estaba buscando la manera de poner en orden sus cosas y dejar atrás estos cinco "terribles" años, para "construir un santuario seguro que nuestros tres pequeños hijos, los que lograron sobrevivir, pueden llamar hogar".